
Hoy, puedo mirar todo lo que fue.
Volver a empezar, muchas veces fui terca y distante. Conteniendo todo por dentro eveitando porrazos, golpes bajos que duelen, perdiendo toda fe. Y en la oscuridad encontrar un motivo que siempre me hizo creer.
Dejo que se apague todo lo que me hace mal, no miro atrás. Y si algo queda lo revivo y lo vuelvo a enterrar. Y por la mañana volver a mirarte, dar cada batalla con dolor y aguante y si tú estás ahí, ya no tengo más que pedir, si tú estás ahí.